Hoy es lunes 29 de enero. Vengo pensando en escribirte cartas desde hace más de dos meses. Estamos en 2024 ahora.
El año 2023 fue uno de mis cumpleaños más tristes, porque no te vi ese día, no pude pasarla contigo. Te extrañé y te extraño mucho todos los días.
Creo que tú sabes el motivo de por qué no te estoy yendo a ver todos los días, y aun así siento la necesidad de decírtelo y que sepas que, si por mí fuera, te veo todos los días, que eres muy importante y que te amo hasta “数えられないぐらい(hasta donde no se puede contar)”, como tú solías decirme.
Ahora estoy en descanso de las clases, en hora de almuerzo. De acá a un rato empezará la quinta y última hora.
Te escribiré luego.
Te quiero mucho.
Te quiero hasta donde no se puede contar.