Los domingos me suelo levantar tarde. No debería, pero es difícil, y más ahora que hace frío.
Me gusta escribirte. De alguna manera siento la esperanza de que podamos vernos en un futuro.
Por ahora, las cosas con mamá creo que están tranquilas. Ojalá siga así.
Te quiero hasta donde no se puede contar.