Ayer te di tus chocolates. Dijiste que estaban ricos, y me alegro por eso, por verte aunque sea un rato.
Siempre que regreso de verte me siento triste y feliz a la vez: feliz por verte y triste porque no sé si podré verte otra vez.
Los miércoles trabajo hasta mediodía en escuelas primarias y luego en el Green.
Creo que a partir de abril cambiarán mis horarios.