Ayer pasamos un momento agradable que espero se pueda repetir.
Te sacaste un juguetito de Mario y un carrito. Verte sonreír es tan bonito. Me acuerdo de tu carita riendo y me dan ganas de llorar porque extraño tanto verla todos los días.
Yo sé que tú también estás pasando estos momentos difíciles. Has tenido muchos cambios tan rápido y me duele saber que tengo parte de culpa en eso.
Te quiero muchísimo, mi campeoncito, y siempre te tengo presente en mi mente y en mi corazón.
Te quiero hasta donde no se puede contar.